marzo en blanco

Szczyrk, 2008
Después de algún intento fallido, he conseguido esquiar este año. En Polonia las montañas están a muchas horas de coche de Varsovia y cuando llegamos allí, casi no quedaba nieve. La última noche una nevada de 30 centímetros en el pueblo y de más de un metro en la montaña ha logrado que vuelva a tener agujetas hasta en las orejas.
La anécdota de esta salida es con la policía. En un control rutinario me paran, me piden los documentos y al ver mi carné de conducir español me preguntan que si soy polaco y vivo en España. No es la primera vez que lo digo pero no pensad que hablo polaco tan bien, más bien es…